Obligacion de respetar, proteger y cumplir el derecho a la salud

Los Estados tienen la obligación de respetar, proteger y cumplir sus obligaciones bajo el derecho a disfrutar del más alto nivel de salud posible.

Por ejemplo, el deber de respetar obliga al Estado a garantizar que su política de medicamentos no discrimine contra las mujeres, las minorías étnicas y otros grupos desfavorecidos. El deber de proteger requiere que el Estado garantice que los terceros no impiden la aplicación del derecho a la salud.

En este sentido, se requiere que el Estado, por ejemplo, garantiza que la privatización de los avances en el cuidado de la salud, y no obstaculizar, el ejercicio del derecho a la salud. El deber de cumplir con las obligaciones que requiere el Estado para proveer medicamentos esenciales a los grupos económicamente más desfavorecidos, si no pueden acceder a ellos de manera diferente.

En otras palabras, si bien el Estado puede contratar la prestación de los servicios de salud, esta política no se contrae de sus funciones que derivan directamente del derecho a la salud.

El Estado siempre retiene para sí mismo tanto a las competencias para regular adecuadamente los sistemas de salud y medicamentos, así como para garantizar el bienestar de los grupos desfavorecidos dentro de su jurisdicción. Una alternativa a los sistemas de salud de los gobiernos, son un seguro de salud, que son una forma de garantizar el acceso a los medicamentos en el último caso.

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