En 1986, Miquel Alimentació Grup, una de las principales
compañías del sector de la distribución alimentaria en España, decidía poner en
marcha una nueva línea de negocio: la marca propia. La amplia experiencia del
grupo, cuyos orígenes se remontan a 1925, fue determinante para apostar fuerte
por la creación de una línea de productos de calidad, con una nueva enseña
creada al efecto: Gourmet.