Convivencia entre dos gatos
Los gatos no suelen andar en compañia como otros tipos de mascotas, por lo que la convivencia de dos felinos en un mismo hogar puede ser, cuanto menos , complicada en una primera instancia. Claro que hay muchas combinaciones y situaciones posibles, por lo que no es lo mismo criar a dos gatitos desde pequeños que presentar un nuevo gato adulto a otro gato adulto. Cada situación es particular.
Como regla general, mientras más grandes son los gatos más difícil es que convivan adecuadamente, ni hablar de lograr una amistad. En el caso de dos gatos adultos el objetivo es una convivencia amena, porque es casi imposible lograr más que eso (compañerismo entre ellos). Pero si hay uno adulto en la casa, y se le presenta otro más pequeño es más fácil, uno se mostrará dominante y en un tiempo convivirán, más aún si la adulta es hembra.
La variedad de situaciones es importante, pero hay consejos prácticos que funcionan en la mayoría de las relaciones. Pero arranquemos desde el principio. Al momento de la presentación, es muy común que el gato residente muestre hostilidad hacia su nuevo compañero, algo comprensible por la naturaleza de los felinos. Por eso no podemos dejarlos uno al lado del otro sin más, sería peligroso porque uno puede atacar. Lo mejor es que ocupen áreas separadas de la casa durante los primeros días o semanas para evitar hostilidades. Siempre hay que mostrarse afectuoso con el primer gato, para que no se sienta dejado de lado. Cabe recordar que el recinto del nuevo gato tiene que estar bien acondicionado, con sus piedras para desechos, su plato de comida, su bebedero entre otras cosas.
Lo ideal es que relacionen el olor del otro animal con algo bueno, que lo vayan sintiendo antes de juntarse. Después de un tiempo se los debe dejar acceder a toda la casa y se encontrarán. ES muy importante vigilar este encuentro para que no haya hostilidades, y sobre todo no regañar al primer gato si se muestra algo agresivo.
Como regla general, mientras más grandes son los gatos más difícil es que convivan adecuadamente, ni hablar de lograr una amistad. En el caso de dos gatos adultos el objetivo es una convivencia amena, porque es casi imposible lograr más que eso (compañerismo entre ellos). Pero si hay uno adulto en la casa, y se le presenta otro más pequeño es más fácil, uno se mostrará dominante y en un tiempo convivirán, más aún si la adulta es hembra.
La variedad de situaciones es importante, pero hay consejos prácticos que funcionan en la mayoría de las relaciones. Pero arranquemos desde el principio. Al momento de la presentación, es muy común que el gato residente muestre hostilidad hacia su nuevo compañero, algo comprensible por la naturaleza de los felinos. Por eso no podemos dejarlos uno al lado del otro sin más, sería peligroso porque uno puede atacar. Lo mejor es que ocupen áreas separadas de la casa durante los primeros días o semanas para evitar hostilidades. Siempre hay que mostrarse afectuoso con el primer gato, para que no se sienta dejado de lado. Cabe recordar que el recinto del nuevo gato tiene que estar bien acondicionado, con sus piedras para desechos, su plato de comida, su bebedero entre otras cosas.
Lo ideal es que relacionen el olor del otro animal con algo bueno, que lo vayan sintiendo antes de juntarse. Después de un tiempo se los debe dejar acceder a toda la casa y se encontrarán. ES muy importante vigilar este encuentro para que no haya hostilidades, y sobre todo no regañar al primer gato si se muestra algo agresivo.
